FAIL (the browser should render some flash content, not this).
ESTOY DIVINAMENTE




¿Cómo estás?
Estoy divinamente.
Cuanto más clarito mejor.
Estoy divinamente.
Este es tu nuevo mantra.
Estoy divinamente.
Tu nuevo slogan.
Estoy divinamente.
Tu frase del día.
Hoy estoy divinamente.
Cómo estas, cómo estás cómo estás
Di-vi-na-men-te.
Más alto
¡¡Divinamenteee!!
Repítetelo en voz alta 1000 veces al día.
Me repito en voz alta:
Estoy divinamente.
Estoy divinamente.
¿Cómo es la vida?
La vida es bella.
¿Cómo estás entonces?
Estoy divina de la vida.
¿Y cómo están los demás?
Míralos, míralos.
Miro a los demás y lo confirmo.
Yo, estoy divinamente.
¿Cómo es posible?
Lo es.
¿Y cómo te sientes?
Divinamente.
¿Cómo tienes que estar las 24 horas del día?
Estoy divinamente.
Todo el rato ¡¡¡Arriba!!!
Todo el rato estoy divina.
Que no se te olvide.
No se me olvida.
¿Por qué?
Porque me siento divinamente.
¿Cómo te sientes ahora?
Divinamente.
¿Y dentro de una hora?
Divinamente.
Estoy divinamente.
¡¡Canta conmigo!!
Estoy divinamente
Sí, sí, sí
divinamente.
Soy divina.
¿Y cuando duermes cómo estás?
Estoy divinamente.
Y cuando sueñas.
Estoy divinamente.
Que bien me siento.
Estoy di-vi-na-mente.
Y cuando te despiertas.
Estoy divinamente,
estoy divinamente,
estoy divinamente,
estoy divinamente,
estoy divinamente,
estoy divinamente,
estoy divinamente.
¿Cómo estás ahora?
¿Cómo estás ahora?
Estoy divinamente.
Grítaselo al mundo.
Ahora lo grito.
Divinamente.
¿Cómo estás?
Divinamente.
Estoy divinamente.
Divinamente.
Divinamente.
Deja de quejarte y siéntete divinamente.
Tú eliges como te sientes.
Elige ahora sentirte divinamente.
Estoy divinamente.
Y ¿POR QUÉ? ¿Por qué?
¿Por qué te sientes divinamente?
¿Por qué?
Porque quiero.
Porque me da la gana.
Porque me siento así.
Porque yo lo valgo.
Porque soy estupenda.
Porque me sale del coño.
Estoy…
¡Divinamente!




¿Quieres hacer Coaching?



Volver a Motivaciones