FAIL (the browser should render some flash content, not this).
EL CAMINO DEL GUERRERO/ AUTOR: MANEL MEJÍAS / EDITORIAL OCÉANO AMBAR


Convertirte en guerrero,
ese guerrero que acepta gozoso lo que la vida le ofrece
pero que no deja de luchar por lo que cree que se merece.

Si atiendes a las pequeñeces, las grandezas se realizarán por sí solas.





Intentar superar a los demás es sinónimo de frustración constante,
pues siempre hay alguien superior a nosotros en alguno
de los aspectos que deseemos trabajar.
Cambiar la actitud y observar a cualquier persona
que trabaje algún aspecto concreto mejor que nosotros,
como si a partir de ese momento lo aceptásemos como nuestro maestro,
favorece nuestra superación y nos permite sentir amor
en lugar de envidia y frustración.

La confianza es la base del camino del guerrero.
Empieza a ser Dios de tu personalidad y, así, dueño de tu destino.

En artes marciales, primero hay que dominar el control y luego la fuerza.




Por tanto, primero aprende la técnica.
Después depúrala para hacerla más poderosa y efectiva.
Finalmente siéntela dentro de ti para aplicarla sólo cuando la sientas necesaria.

No quieras ir siempre delante.
Muchas enseñanzas se aprenden mejor desde atrás,
desde donde puedes ver cómo aciertan o se equivocan los compañeros que van delante.
La forma correcta de abordar cualquier objetivo es,
sin duda, tener el corazón lleno de confianza.

La perfecta conjunción entre conexión interna y alerta externa te proporciona una perfecta
respuesta tanto física como mental ante cualquier situación.
Se trata de una actitud basada no en lo que creemos
sino en lo que sentimos que sucede.

El objetivo es lo que el camino a esa meta nos puede reportar.

Si pasamos de ser tierra a ser cemento,
es cierro que no nos deformarán las pisadas
pero tampoco absorberemos el agua limpia de la lluvia.

Es posible que mucha gente llegue antes que tú, pero,
si aprendes a dar más importancia al hecho de llegar
preparado que al hecho de llegar primero,
seguramente serás tú quien consiga lo que todos buscan.

La decisión de que algo suceda es siempre tuya, pues,
aunque todavía no lo creas,
cuando inicias una acción ya sabes dónde te llevará.
Lo que puede suceder es que no quieras verlo.




Para vencer la complejidad, haz uso de la sencillez.
En artes marciales,
contra varios adversarios se trabaja el kokyo (respiración)
y el movimiento sanshin (natural), evitando así la fatiga.
El segundo dantien (corazón) se siente, con el primer dantien (hara)
se ejecuta y con el tercer dantien (tercer ojo) se proyecta.

Y recuerda que la mayoría de las discusiones
tienen lugar cuando dos personas dicen lo mismo con palabras distintas.

Es más correcto dañar cuando no tenías otro remedio
que luchar cuando todavía quedaban posibilidades de evitarlo.
La primera lección en cualquier pelea es que las dos partes
implicadas siempre pierden.

Un gran guerrero es aquel que es capaz de mostrar una debilidad
que no tiene para evitar una lucha.
El único sentimiento que debe despertarnos alguien que pretende
asustarnos verdaderamente es compasión,
ya que lo que nos está mostrando es precisamente
lo asustado que está él mismo.

El miedo distorsiona la percepción de la realidad haciendo
que tomemos decisiones que nos alejan de un maravilloso momento.

Hasta el perro más arisco se deja acariciar ante manifestaciones de verdadero amor.
Los animales nos enseñan cómo se mueve la energía.
Nuestro recelo provoca el suyo;
nuestro miedo los hace atacar; nuestra rabia despierta la suya;
nuestro amor los hace dóciles y cariñosos.
Aprende a proyectar lo que deseas recibir.

Sin el miedo puedes ver las cosas tal como son
y no como te las quieren mostrar.

Deja de luchar contra ti mismo. Acepta todos tus juegos,
tus debilidades y tus habilidades y consigue la calma.

No sigas las enseñanzas de tu maestro al pie de la letra.
Ellas le sirvieron a él. Capta la esencia que hay en ellas
y aplícalas en ti y a tu situación.

Todo es tan variable que puede cambiar en apenas unos segundos.

La intención puede ser la correcta,
pero es condición indispensable que vaya acompañada
de la acción para que se convierta en un hecho real.

Si haces lo que tienes que hacer, ocurre lo que tiene que ocurrir.

Para el verdadero gran maestro cualquier que se cruza en su camino se convierte
inmediatamente en un maestro del cual aprender algo nuevo.
Tu amplia visión puede transformar las cosas y ver la normalidad
donde otros ven lo extraordinario o ver lo extraordinario
donde otros ven la normalidad.

Comprar libro





Anterior Libro        1   2   3   4   5   6   7         Siguiente Libro

Volver a Biblioteca


¿Quieres hacer Coaching?






HAZCOACHING.COM | POLITICA DE PRIVACIDAD