¿Tienes un folio a mano y un bolígrafo?
Vamos a sacar cuentas.
Imagínate que tienes que rendirte cuentas a ti misma o a ti mismo.
Rellenar una factura detallada de lo que tú
le has vendido al mundo en los últimos meses.
Al final de la factura tendrás que poner tus honorarios.
Veamos cuánto vales.
¿Cuántas horas del día a no sentir nada?
Quiero decir:
¿En cuántos minutos del día no piensas en nada?
¿Cuántos minutos dedicas a quejarte por algo,
de algo o en alguien en tu pensamiento?
¿Cuántas horas inviertes en hacer cosas que ya están automatizadas
en ti y que mientras las haces las disfrutas?
¡Ojo esta pregunta tiene trampa!
Quiero decirte:
¿Cuántas horas inviertes en hacer cosas
QUE YA ESTÁN automatizadas
que mientras las haces las disfrutas?
¿Qué haces en tu tiempo libre?
¿No tienes tiempo libre?
¿Cuántos momentos del día los ocupas en actividades que son obligatorias
y que si pudieras prescindirías de ellas ahora mismo?
¿Cuántas cosas en los últimos meses has guardado a tu alrededor sabiendo
que lo más probable es que no las vuelvas a utilizar?
Pero las mantienes ahí por si, por si acaso.
¿Por si acaso qué?
Las necesitas.
Y mientras no las necesitas?
Ahí están ocupando un lugar de tu casa
y en el fondo un lugar de tu mente.
¿Qué es lo primero que piensas nada más abres un ojo por la mañana?
¿Te vas feliz a dormir o ni lo sabes?
¿No te lo habías planteado nunca?
Plantéatelo ahora.
¿Celebras conscientemente algo cada día?
¿Disfrutas de la comida? ¿Del desayuno?
¿Qué has dejado de hacer últimamente
que antes hacías y te gustaba?
De lo que se trata es de que hagas un análisis
completo de varios días de tu vida.
Desde que te levantas hasta que te duermes,
no hasta que te acuestas, sino hasta que te duermes.
El despertar, la ducha, los dientes,
el trabajo, las compras, tu alimentación.
Las horas que dedicas al teléfono al día.
¿Con quién hablas, de qué, para qué?
La gente con la que te relacionas a lo largo del día.
Pero no analices a los demás.
Sino analiza tu tiempo.
La gestión de tu tiempo
y las sensaciones que se producen en ti
mientras utilizas ese tiempo
que aunque no lo creas, sigue siendo tuyo.
Al fin y al cabo lo que pretendo con esto
es que se abran todas las posibilidades que hay dentro de ti.
Y para llegar a esa fase antes tienes que ver
ante tus ojos una gran cartulina que describe detalle a detalle,
cómo es el mapa de tu tiempo.
Que al fin y al cabo es un poco como
la fotografía de cómo vives tu vida.
Porque una cosa es cómo te crees que ves
tu vida y otra la realidad que se verá en la foto.
Así que adelante.
Sorpréndete