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GUÍA PRÁCTICA DEL SECRETO / EDICIONES ROBINBOOK



GUIA PRÁCTICA DEL SECRETO
Se trata de poner en forma tu propia mente de manera correcta
para ejercer una función: tomar contacto con la Ley de la Atracción.
Fe, paciencia y constancia.

Personas recomendables para seguir: James Arthur Ray, Jack Canfield,
Rhonda Byrne, Bob Proctor, Joe Vitale, William W Atkinson…

Si tus pensamientos reflejan lo que te abruma y lo que te falta,
sólo tendrás por respuesta más problemas y carencias.
Debes por lo tanto hacer lo contrario, pensar en positivo,
convencerte de que superarás la adversidad, imaginarte a ti mismo
viviendo en la abundancia de bienes materiales y espirituales,
disfrutando del afecto de los que te rodean y de la admiración de los demás.

ADELANTA EL DISFRUTE DE TU DESEO
Comienza a pensar y a imaginar la vida de felicidad y abundancia
que siempre has querido, y que pronto se hará totalmente real
gracias al poder del Universo. Refleja en tus imágenes mentales
cada uno de tus deseos, percibe los colores, olores y sonidos
en una placentera visualización, indicando a la Ley de la Atracción el contenido.
Abandona las dudas e impaciencias de la espera,
y recréate dibujando tu radiante futuro en la pantalla de tu mente.



ENTRA EN ACCIÓN
Un conocimiento apresurado o incompleto del funcionamiento
de la Ley de la Atracción, puede llevarte a creer que es cuestión
de imaginar un deseo y sentarte a esperar que se cumpla.
Ese malentendido ha producido miles de fracasos y es en parte responsable
de la campaña de descrédito que sufre la Ley desde ciertos sectores.
No es así como funcionan las cosas, porque la Ley de la Atracción
necesita siempre tu activa colaboración.
Ella recibe tu pedido y se prepara para enviarte su respuesta
en el momento oportuno. Y ese momento debes alcanzarlo tú,
entrando en acción para producir la situación más favorable
para que lo que pides se haga realidad.
No basta con la fe y la visualización ( que son también imprescindibles)
si las practicas tranquilamente recostado en tu sofa.

De modo que muévete, busca la forma de aproximarte al cumplimiento
de tus deseos: trabaja duro, pide un aumento, asesórate para invertir
bien tu dinero, busca asociarte para iniciar un negocio, pide un aumento,
atrévete a escribirle a la mujer que amas, envíale flores,
intenta verla y darte a conocer, haz todo lo que se te ocurra
para favorecer el logro de tus ambiciones.
Entonces la Ley de la Atracción impulsará las ventajas que hayas conseguido
y borrará los obstáculos e inconvenientes que te impidan alcanzar tu meta.

CELEBRA CON ALEGRÍA TUS ÉXITOS
Debes celebrar los éxitos aparentemente sin importancia
que obtienes en tu vida cotidiana.
Todos tenemos algún logro cada día, ya sea en los sentimientos,
lo familiar, lo laboral, u otras esferas de nuestra existencia.



John Gray dice que nuestra percepción del mundo refleja nuestro estado interior.
Si no conseguimos lo que necesitamos es porque
estamos buscando en el sitio equivocado.

ERES UNA TORRE DE TRANSMISIÓN
Charles Haanel maestro del Pensamiento Positivo,
explicó el funcionamiento de la mente de la siguiente forma:
Míralo de este modo: todos sabemos que una torre de transmisión
de televisión emite sus señales a través de una frecuencia,
que se transforma en imágenes en nuestro televisor.
La mayoría de las personas no acabamos de entender cómo funciona,
pero sabemos que cada canal tiene una frecuencia y cuando la sintonizamos
vemos las imágenes que están siendo retransmitidas por éste.
Si queremos ver otras imágenes, cambiamos de canal y sintonizamos
con otra frecuencia de transmisión.
Tú eres una torre de transmisión humana y eres más potente
que ninguna torre de transmisión que exista sobre la Tierra.
Eres la Torre de transmisión más potente del Universo.
Lo que transmites crea tu vida y crea el planeta.
Reverbera por todo el Universo.
¡Y estás transmitiendo esa frecuencia con tus pensamientos!
Si quieres cambiar algo, cambia de canal
y de frecuencia, cambiando tus pensamientos.

UN ÓRGANO MARAVILLOSO
El cerebro humano es un órgano complejo y de una capacidad asombrosa,
que sólo utilizamos en un 15 a 25 por ciento de sus facultades.
El resto se mantiene latente, dormido, a la espera de que lo despiertes y lo utilices.

EL CEREBRO Y LA MENTE
¿Qué es y dónde está lo que llamamos la mente?
Pues no se sabe, e incluso se discute su existencia.
Para la neurología oficial es sólo un producto de la actividad cerebral,
expresado en emociones, sentimientos, pensamientos e imágenes.
Es decir, un resultado de la tarea de determinadas neuronas,
no demasiado distintas de sus congéneres.
La ciencia establecida acepta que a eso se le puede llamar “mente”,
si se quiere, pero no se trata de nada diferente o ajeno al propio cerebro.
El primero en dar forma a la idea de que la mente es algo
diferenciado del cerebro, fue el neurofisiólogo australiano John Eccles,
que en 1963 obtuvo el premio Nobel por sus estudios de las sinapsis neuronales.
De acuerdo con su interpretación, denominada “dualismo”,
el cerebro no posee una estructura lo bastante compleja como para producir
los fenómenos relacionados con la conciencia.
Esa hipótesis lo llevó a sostener la existencia autónoma
de una mente autoconsciente, distinta del cerebro,
como una realidad no orgánica y ni siquiera material.
Una entidad inasequible que interpreta y controla los procesos neuronales
relacionados con la conciencia.
El enfoque dualista de Eccles fue refrendado por las investigaciones
posteriores de neurocientífico británico Francis Crick,
premio Nobel de fisiología en 1962.

Busca tu felicidad, y el Universo abrirá puertas para ti donde sólo había muros. Joseph Campbell

Un hombre es lo que piensa que es
James Allen



ENTRENA TU MENTE
Cuando quieres servirte del Poder del Universo para obtener lo que deseas,
esos pensamientos espontáneos que surgen sin razón pueden dificultar
o incluso obstruir tu acceso a la Ley de Atracción.
Debes poder dominarlos, rechazarlos, o también orientar
algunos con la mayor eficacia posible hacia la mejor expresión de tu pedido.

Los pensamientos espontáneos acuden a nuestra mente cuando no estamos
concentrados en algo, y pueden ser tanto positivos como negativos;
fantásticos, vulgares, amenazantes, absurdos o banales,
y por lo general de escasa utilidad en nuestra vida real.
La única forma de dominarlos y rechazar los que sean negativos
o no nos interesen ( que suelen ser la mayoría) es organizar
y controlar nuestra mente para reemplazarlos
por pensamientos útiles y positivos.

Nuestra actitud básica ante la vida no proviene
necesariamente de una herencia genética.
Se compone de hábitos y preconceptos adquiridos desde la infancia,
por influencia del entorno en que crecimos, nuestra familia, nuestros amigos,
las experiencias personales y la sociedad en que vivimos.
De esa forma hemos ido construyendo la actitud primordial
que es dominante en nuestros pensamientos.
Y si esos pensamientos son en su mayoría negativos,
representan un serio obstáculo para alcanzar el éxito que anhelamos.
Podemos transformar nuestra actitud, reconvertirla,
si tenemos voluntad de hacerlo y sabemos emplear
los recursos que nos ofrece la Ley de la Atracción.




La perseverancia es esencial para transformar las actitudes de tu mente.

Si entra en tu mente un pensamiento negativo,
debes estar preparado para reconocerlo y poder cambiarlo por uno positivo.
Y permanece atento, porque es muy probable que ese pensamiento adverso
intente regresar y debas repetir su rechazo.
La atención y la persistencia te enseñarán a que tu mente
piense más en positivo y rechace a la primera los pensamientos negativos.



LOS PILARES BÁSICOS DE UN NUEVO COMIENZO
Respiración profunda.
Concentración
Meditación
Visualización

USA LA RESPIRACIÓN PROFUNDA
Cada vez que respiras intercambias el oxígeno presente en el aire
por el anhídrido carbónico ( o dióxido de carbono) que expeles de tus pulmones.
Es decir, absorbes y repones energía y arrojas
fuera las toxinas que podrían contaminar tu organismo.

TU CEREBRO Y EL OXÍGENO
Nuestro sistema nervioso recibe por la respiración la cuarta parte
del volumen total del oxígeno que aspiramos, ya que sus neuronas
realizan una constante e intensa actividad.
Si se interrumpe la respiración, las neuronas van muriendo
en una especie de efecto dominó, ya que están enlazadas entre sí.
Hasta fechas recientes, los biólogos creían que las células neuronales
que morían eran irremplazables, pero ahora se saben que pueden renacer
y reproducirse si, entre otras condiciones, el cerebro
recibe continuamente buenas cantidades de oxígeno.
De allí la importancia de que respires profundamente,
de forma que tu cerebro mantenga vivas
y activas todas las células que lo componen.

Lo que interesa es que obtengas una respiración profunda y plena,
que lleve mayor cantidad de oxígeno al cerebro y amplíe la capacidad
de tu mente para optimizar sus funciones superiores.
También se llama respiración diafragmática, por la importancia
que tiene en ella ese músculo interno que separa el tórax del abdomen.

LA FUNCIÓN DEL DIAFRAGMA
El diafragma tiene una forma acampanada.
Su parte superior convexa se introduce entre las costillas inferiores,
y la parte interior cóncava forma el techo de la cavidad abdominal.
Es un músculo relativamente flexible, y cuando inspiras aire se contrae
hacia abajo para permitir que los pulmones se expandan.
Al hacer la espiración, vuelve a empujarse para elevar la salida
de todo el dióxido de carbono.
Cuanto más puedas contraer el diafragma durante la inspiración,
mayor será la cantidad de aire que entra en tus pulmones
y la oxigenación de todo tu organismo, con especial efecto
sobre las células cerebrales.
Y en la medida en que ascienda el diafragma al espirar,
más completa será la eliminación de las toxinas.



PRACTICA LA RESPIRACIÓN PROFUNDA
Ejercitar la respiración diafragmática es el primer paso imprescindible
para optimizar tu relación con la Ley de Atracción del Universo.
Cuando llegues a dominarla notarás que el vínculo entre tu cuerpo,
tu cerebro, y tu mente fluye con más plenitud.
Mientras haces los ejercicios procura que tu mente esté concentrada
exclusivamente en ellos, imaginando el recorrido
del aire que respiras por tu interior.
ADVERTENCIA ANATÓMICA
El realidad, el aire que entra por la tráquea al inspirar sólo puede ocupar
los alvéolos de los pulmones.
Esto provoca la ampliación de la caja torácica,
presionando sobre el diafragma, las costillas y los tejidos musculares
adyacentes, que al distenderse dejan más lugar a la expansión pulmonar.
Por lo tanto el oxígeno no llega al resto del tórax por contacto directo,
sino que es transportado a todo el organismo por el sistema sanguíneo.
Hecha esta aclaración, la gran mayoría de los expertos y monitores
en respiración profunda utilizan la metáfora de que el aire se expande
más allá de los pulmones, y proponen visualizar así el transcurso respiratorio.

TRUCO:
Un buen recurso es enganchar notas recordatorias,
por ejemplo con la palabra respiración o algún término o dibujo
alusivo que prefieras, en lugares apropiados de tu habitación,
tu casa o tu puesto de trabajo. Cámbialos cada tanto de sitio,
porque por la costumbre puedes dejar de reparar en ellos.

EL PUNTO NEGRO
Este es un ejercicio básico para entrenar la concentración,
y conviene dominarlo antes de pasar a los siguientes.
Dibuja un punto negro de unos 3 cm de diámetro y cuélgalo de una pared
a 1,5 m del suelo. Siéntete frente a él, a una distancia de unos 2 m.
Rebaja el cuerpo y concentra tu mirada en el punto negro.
No pienses en otra cosa ni uses lenguaje mental, concéntrate cada vez más,
sin forzar los ojos. Sólo mira sin distraerte la figura que está frente a ti.
Una vez que has conseguido mantener la concentración
absoluta durante cinco minutos,
puedes pasar a un ejercicio complementario,
que consiste en repetir el anterior
pero procurando imaginar el punto negro con los ojos cerrados.

EL SONIDO MENTAL
Escoge una palabra que te inspire, o un sonido profundo y emítelo
por lo bajo varias veces. Luego guardia silencio,
haciendo sonar el sonido en tu mente.
Cuando lo hayas conseguido, intenta repetirlo durante cinco minutos,
sin interrupción ni distracción.

EXAMEN DE UNA FRUTA I
Coge una fruta común (manzana, naranja, plátano, etc)
y sostenla en tus manos.
Examínala por todas sus lados, focalizando tu atención en ella.
No te distraigas pensando en su labor, su origen,
su precio u otros elementos relacionados,
pero ajenos a la fruta en sí misma. Sólo obsérvala,
centra tu atención en ella sin pensar en nada más,
examina su forma, su color, sus detalles,
y la sensación que percibes al sostenerla y tocarla.

EXAMEN DE UNA FRUTA II
En este ejercicio conviene usar la misma fruta
del ejercicio anterior, u otra similar.
Comienza por observar y estudiar la fruta durante unos dos minutos.
Luego cierra los ojos y procura representar en tu mente todos sus detalles
( puedes también imaginar su aroma y su sabor).
Si la imagen que estás recreando se torna borrosa o incompleta,
abre los ojos, echa una mirada a la fruta real,
y retoma el ejercicio volviendo a cerrar los ojos.

LA MEDITACIÓN TRASCENDENTAL
Como en el caso de la concentración, mientras meditas conviene centrar
tu atención en algún detalle que te ayude a vaciar tu mente de pensamientos
e imágenes que obstruyan el proceso. Algunos maestros recomiendan
una vela encendida o una imagen que sugiera espiritualidad;
otros prefieren utilizar un Mantra o sonido breve que tu mismo
repites como una letanía. Lo importante es que el elemento elegido
pueda atraer tu atención, concentrando toda tu capacidad mental
en el tema que has escogido para meditar.



PRACTICA LA VISUALIZACIÓN
Al principio conviene que te propongas visualizar una sola figura o tema,
tratando de dejar fuera toda idea, imagen o pensamiento que le sea ajena.
Luego efectúa los ejercicios mentales que has practicado,
empezando por la respiración profunda,
hasta alcanzar un estado de mente vacía.
Entonces inicia el intento de reproducir en tu mente
un objeto sencillo, que has escogido de antemano.
Una planta que hay en tu casa o jardín.
La portada de un disco o libro favorito.



MÉTODO PARA LA VISUALIZACIÓN
Como paso previo adopta la aptitud mental y corporal habitual
en los ejercicios de desarrollo de la mente.
Un sitio tranquilo, postura cómoda, respiración profunda,
relajación muscular, etc.
Comienza por varias respiraciones diafragmáticas,
mientras te confirmas mentalmente el objeto que quieres visualizar
( si está al alcance de tu vista no lo mires antes).
Cierra los ojos coincidiendo con el momento respiratorio
en que retienes todo el aire que has aspirado.
Repite varias veces el nombre del objeto elegido,
como si invocaras su presencia ( puedes hacerlo en voz baja o sólo mentalmente).
Imagina el objeto, aunque sea de forma borrosa
o imperfecta y trata de mantenerlo en tu mente.
Si pierdes la imagen, simplemente toma conciencia de ello y retoma el ejercicio.
Procura imaginar mejor el objeto definiendo su forma y añadiendo detalles.
Esto además te ayudará a fijar la visualización en tu mente.
Intenta mantener la visualización completa durante un minuto o más.
Consigas o no superar el punto anterior, es momento de dar por terminado
el ejercicio: Abre los ojos, parpadea varias veces,
y haz un poco de respiración profunda.
Repite este mismo ejercicio varias veces,
tres o cuatro días por semana, hasta dominarlo sin dificultad.
TRUCO: Si pierdes la imagen de tu visualización,
enfoca la mente exclusivamente en tu propio proceso respiratorio,
sin permitir que otra imagen te invada antes
de recuperar o comenzar el ejercicio.

A medida que avanzas en su práctica debes ir incorporando
los otros sentidos como el oído, el tacto, el gusto o el olfato.

El oído puede ser un grifo que gotea o truenos de tormenta…
El tacto; la ducha sobre tu piel,
el beso de alguien querido o tus zapatillas cómodas.
El olfato, el perfume de un jazmín.
El gusto, tu plato favorito o un jamón de Jabugo.
Concéntrate sólo en mejorar la percepción del sentido
que estás ejercitando, aunque vaya acompañado de imágenes visuales.
Una vez que has ensayado lo suficiente estas visualizaciones básicas,
puedes empezar a combinar dos o más sentidos.



EJERCICIO DEL MAR
Imagina que navegas en una barca.
Concéntrate en la observación del mar a tu alrededor.
Contempla el ondular de las olas, sus orlas de espuma agitadas por el viento.
Distingue los colores del agua, azulada, marrón o verdosa,
sus variaciones, los reflejos de la luz sobre
la superficie rizada por el aire.
Mira cómo la proa abre un surco de espuma,
y la estela que va dejando detrás la barca al avanzar.
Ahora ya no estás en la barca sino en el mar.
Flotas entre un oleaje suave, la temperatura es agradable,
el agua acaricia y relaja tu cuerpo.
De pronto sientes que las olas se encrespan,
debes esforzarte para mantenerte a flote,
el cielo se oscurece y estallan relámpagos y truenos.
Debes nadar con firmeza para contrarrestar la fuerza
que intenta arrastrarte, el agua te entra por la nariz y la boca,
sientes que te ahogas.
Entonces adviertes que pisas un suelo firme,
notas la arena bajo la planta de tus pies, ya puedes andar,
tu cuerpo va saliendo del agua y tu piel recibe
aire frío de la tormenta.
Estás a salvo y termina el ejercicio.



Procura que tu visualización sea lo más detallada posible,
concéntrate en “ver” los distintos momentos de su desarrollo.

Visualizar es verte disfrutando de tus sueños como si ya se hubieran realizado.
Ursula Markham

CUATRO CONSEJOS IMPORTANTES
Revisa y perfecciona. El juego nunca termina.
Cada vez que eleves más un objetivo, o postergues o descartes otro,
debes reestructurar la visualización
y las afirmaciones para mantenerlas actualizadas.

Completa totalmente el proceso.
¿Qué historia me estoy contando a mí mismo para no hacer bien este trabajo?

Decide emprender un cambio.
¿De qué forma influyen mis costumbres en mi rendimiento y en mi vida?

Comprométete con el proceso.
Permanece día tras día comprometido y centrado
en el proceso de reacondicionar tus neuronas para cambiar tu mentalidad.

No te lamentes por tus fallos.
Laméntate por la ocasión que has perdido al no intentarlo.
Jack Canfield

MANUAL DE LA DIETA DEL CEREBRO
Trata de tomar algunas proteínas a mediodía,
para evitar el típico “bajón” de la siesta.
Las proteínas contienen tirosina, un aminoácido que compone
la estructura de los neurotransmisores que te mantienen alerta y despejado.

Cuando pases por momentos de mucho estrés,
lleva siempre contigo algún bocado con hidratos de carbono “bueno”.
Por ejemplo alguna fruta, frutos secos o galletas integrales.

Reduce el cerdo y los embutidos.

ALGUNAS POSTURAS BÁSICAS DEL YOGA ZEN
El árbol:
De pie, brazos alzados y manos unidas sobre la cabeza.
Flexionar una pierna para apoyar el pie lo más arriba posible
sobre el muslo contrario.
Concentrarse en la idea de equilibrio.
Luego repetir el ejercicio con la otra pierna.
Efectos: Armonía psicofísica, control del sistema nervioso,
seguridad y confianza en uno mismo.

El auténtico pensamiento positivo es una reelaboración
de la personalidad para hacerla más segura y efectiva,
con el fin de obtener que el Poder del Universo
pueda recibir y dar cumplimiento a nuestros objetivos o deseos.



PRINCIPIOS BÁSICOS DEL PENSAMIENTO POSITIVO
Puedes cambiar tu personalidad
Tú no eres tu personalidad, no estás ligado a ella, puedes cambiarla.

Puedes cuestionar tus limitaciones.
Una gran parte de lo que eres y piensas no responde
a tu personalidad, aunque puedas darle ese nombre.
En realidad se trata de un conjunto de hábitos y costumbres
establecidas por tu experiencia vital,
que actúan como mecanismo de defensa para afrontar la vida cotidiana.

Confía en lo que puedes llegar a ser.
No te conformes con lo que eres ahora,
convéncete de que puedes alcanzar la excelencia.
Siempre hay gente que, intencionadamente o no, resalta tus limitaciones.
Te hacen notar que eres tímido, o torpe, o gordo, o poco ambicioso, etc.
Lo que no saben es que te están ayudando a reconocer tus carencias actuales,
las cosas que pronto vas a cambiar por medio del Pensamiento Positivo.
Confía en ti mismo y en esa nueva persona que vas a ser.

Diseña a conciencia tu futuro
Trabaja con afán en los tres principios anteriores,
hasta tenerlos totalmente asumidos.
En ese momento dominarás tu mente en positivo
y habrás superado tus limitaciones.



MANUAL PRÁCTICO DEL PENSAMIENTO POSITIVO
Analiza tus posibles errores.
Si buscas mejorar tu actitud mental, no se trata de negar
lo que haces mal y sentirte “positivo”.
Piensa cuáles son tus posibles errores y analiza por qué los cometes.
Eso te ayudará a no repetirlos en el futuro.

Rechaza todo lo que no sea positivo.

Cuida las palabras que utilizas.
Cuando hablas con los demás, o en tu diálogo interior,
procura emplear palabras positivas,
que evoquen energía, satisfacción, éxito, etc.

Practica afirmaciones positivas.
Deja que cada afirmación invada tu mente
sin distraerla con otros pensamientos.

Controla tus pensamientos.
Cuando sientas que comienzan a invadirte pensamientos negativos
que pueden causarte ansiedad o depresión,
simplemente reinicia tu mente.
Déjala en blanco un instante, y luego recuerda momentos felices,
imágenes alegres, o ideas optimistas que la colmen de energías positivas.

Cree en tu éxito
La convicción de que lograrás lo que quieres
es la mejor ayuda para concretarlo en tu vida real.

No te juzgues en negativo.
Cuando analices tu personalidad,
no hagas solamente una lista de los fracasos,
sino un balance de todas tus experiencias.

Aprende a perdonarte.
Reemplaza la culpa por responsabilidad.

Mira hacia adelante.

En todo puede haber una oportunidad.

Sé consciente de que pudo irte peor.

Usa la imaginación.

EN LA VIDA AFECTIVA Y FAMILIAR
Únete a los más positivos.
Deja en paz el pasado.
Tu vida no es tan aburrida.
Tómate más interés en lo que haces o en lo que sucede a tu alrededor.
Aún lo que parece banal puede ser fuente de aprendizajes y experiencias vitales.

Agradece lo que tienes.
No busques culpables.
Mejor que buscar culpables es encontrar soluciones.
Evita a los colegas pesimistas.
Practica actividades físicas.
Lee un libro optimista.
Lo que lees tiene una gran influencia sobre tus pensamientos y actitudes.

Visiona películas divertidas.
La risa y la diversión son excelentes elementos
para recuperar y mantener un estado de ánimo positivo.
Escucha música alegre.



Piensa en las cosas que te gustan.
Si dispones de varios momentos en los que no haces nada,
puedes ir elaborando una lista mental de cosas que te agradan.
Desde la sonrisa de un ser querido hasta un paseo por el bosque,
hay montones de personas, situaciones y objetos que te agradan.
Repasarlas mentalmente es una buena manera de sumirse en un acogedor
ánimo positivo, que rechace todo pensamiento negativo.

UTILIZA LAS AFIRMACIONES POSITIVAS
Las afirmaciones positivas consisten
en frases de contundente optimismo.
Su función tiene un doble sentido: por una parte confirman
en tu subconsciente que podrás obtener tus objetivos;
y por otra parte crean una barrera de energía positiva
que cierra el paso a los pensamientos negativos.
Debes emplearlas en cualquier momento,
la misma afirmación en cada caso, repitiéndolas una y otra vez.
Se trata de reafirmar tu capacidad para hacer realidad
tus mayores ambiciones,
pero no puedes expresarlo de cualquier manera.

Cuando creas tus afirmaciones positivas,
necesitas enfocarte en lo que deseas, no en lo que no quieres.

Debes ser lo más claro, concreto y conciso que sea posible.



CONSEJOS PARA OPTIMIZAR TUS AFIRMACIONES
Practica decir tus afirmaciones durante 30 minutos al día.
Dilas en tu mente y en voz alta, aunque sea incómodo.
Tu nueva visión necesita valor y no puedes esperar
que tus afirmaciones sean genuinas hasta que no empieces
a creer en ellas. Si no las incorporas,
no las sentirás como verdaderas.
Ejecuta algún tipo de acción a partir de tus afirmaciones.
Eso puede servirte de ensayo y de confirmación de su veracidad.
Una afirmación por sí sola no va a transformar tu vida,
a menos que tengas el plan adecuado para respaldar esa afirmación
y ejecutes una acción todos los días, de conformidad con el plan.

TÉCNICA DE UNA SESIÓN DE AFIRMACIONES
Las afirmaciones deben repetirse de manera tal de llevar
la conciencia hacia la subconsciencia.
Repite la afirmación en voz alta al principio,
para llamar la plena atención de tu mente consciente.
Luego repítela en silencio, mentalmente,
para absorber más profundamente el significado de las palabras.
Luego susúrrala, llevando su significado directamente al subconsciente.
Repítela de nuevo, en silencio, para profundizar
la absorción de la afirmación en el nivel subconsciente.
Finalmente, inhalando más intensamente,
concéntrala en el ojo espiritual o punto entre las cejas.
En todos los niveles, repítela varias veces absorbiendo
tú mismo su significado cada vez más profundamente.



Los pensamientos negativos son contagiosos.
Sus vibraciones se expanden al entorno con mucha más rapidez
y virulencia que las vibraciones positivas.

Utiliza la visualización.
Cuando adviertas que alguien con quien estás te transmite
sus ondas negativas, procura visualizar una imagen que te agrade
especialmente ( un ser querido, tu mascota favorita,
un actor o actriz que admires, etc).
Luego debes “trasplantarlo” al rostro de tu interlocutor,
manteniendo firmemente esa nueva imagen.

No difundas sentimientos negativos.
Nunca abrigues ni emitas sentimientos negativos
que puedan ser contagiosos, ni siquiera como respuesta
a vibraciones provenientes de otros.
En primer lugar, porque debes mantener tu mente limpia
de esa clase de pensamientos.
Y además, porque el sólo hecho de emitir esas vibraciones
es en sí un acto negativo.
Es también probable que el otro perciba tu agresión
y reaccione con una nueva descarga de respuesta,
entablando un combate de ondas negativas
que sólo puede perjudicar a ambos.

El significado de tus palabras se emite también
a tu entorno cuando hablas en voz alta.
Emplear palabras desagradables, pesimistas
o agresivas produce vibraciones negativas y viceversa.

PREGUNTAS PARA JUZGARTE
¿Con qué cosas llenas tus espacios personales?
(en casa y el trabajo)
¿Dónde eres más organizado y ordenado?
¿En qué eres más disciplinado y responsable?
¿En qué piensas o te focalizas más?
¿Qué deseas o sueñas con más frecuencia?
¿Qué tema tratas más en tu diálogo interior?
¿De qué temas hablas más con los demás?
¿Qué es lo que más te inspira?

CHEQUEA TU SITUACIÓN
Selecciona los aspectos que más quieres cambiar,
y haz una lista de ellos por orden de importancia o urgencia.

Ve estudiando cada elemento de la lista, comenzando por el primero.
Analiza cuál es tu actitud respecto a cada uno,
y lo que debes conseguir para cambiarlo.

El peor pensamiento negativo que puedes
tener en esta circunstancia es “No podré”.
Suprímelo totalmente de tu mente y tu vocabulario.
Como suele decirse, “el que puede es porque cree que puede”.



LA EPIDEMIA DEL NO QUIERO
La única razón por la que las personas no obtienen el resultado
que esperan de la Ley de la Atracción,
es porque, como acabamos de exponer,
piensan más en lo que no quieren que en lo que quieren.
La epidemia del “no quiero” es la peor de las que ha padecido la humanidad,
y lleva siglos causando estragos.
La gente mantiene viva la enfermedad al pensar, hablar,
actuar y enfocarse de forma predominante
en lo que no quiere que le ocurra.
Simplemente piensa y habla de lo que quieres.

Para evitar en caer en prejuicios negativos sobre la riqueza,
elabora una lista de pensamientos positivos sobre el dinero,
y cópialos en distintas tarjetas.
Cada día escoge una tarjeta y léela en voz alta,
asumiendo en tu mente lo que lees y creyendo
totalmente en su verdad.
En poco tiempo tu vida comenzará a transitar
por el camino de la prosperidad y el éxito.

EL AGRADECIMIENTO
Haz una lista de cosas que has recibido en tu pasado
y por las que te sientes agradecido. Mientras vas componiendo esa lista,
siente gratitud por cada uno de los dones que apuntas.
No olvides incluir los sucesos y situaciones que han enriquecido tu vida,
y por los que te sientas agradecido. Y sobre todo,
apunta y agradece a las personas con las que has compartido
tu vida y a las que aún forman parte de ésta.
Agrega a la lista los alimentos que te han nutrido,
y los elementos naturales que quizá no has atinado a agradecer,
como el aire, el agua, el sol, los paisajes hermosos que has conocido…
y agradece también la casa donde vives, la habitación que ocupas
y la cama donde descansas.
Finalmente muestra tu agradecimiento previo
por lo que has pedido y vas a recibir.
Deja esa lista a mano en tu cuarto,
y cada noche repasa su contenido manifestando una sincera gratitud.
Luego repasa los acontecimientos de ese día
que debes agradecer, y agrégalos a tu lista.

UNA LISTA DE ERRORES POSIBLES
Descuidar la concentración.
Si dejas pasar mucho tiempo para tomarte un descanso
en la emisión e tu pedido, puedes perder el meollo de tu deseo,
con lo que pierdes también el contacto con la Ley de la Atracción.
Cuanto más veces y con más energía envíes tu mensaje,
más crecerá tu posibilidad de obtener una respuesta rápida y completa.
No se trata de que te pases todo el día emitiendo tu mensaje,
pero sí que lo repitas con frecuencia,
firmemente concentrado y cuidando de que sea exactamente
el mismo, sin cambios ni recortes en los detalles.

No poner suficiente pasión.
El mensaje en sí, por más que lo repitas,
te dará sólo una respuesta incompleta.
La clave del cumplimiento total de tu pedido
está en la pasión que sientas por tu deseo.
Muéstrate apasionado, excitado,
inflamado ante la expectativa de alcanzarlo.

No aclarar bien tu pedido.
No generalices, concreta.

Solicitar algo contradictorio.
El deseo que manifiestes debe estar
en línea con tu mentalidad básica.
No pidas un avión particular si tienes miedo a volar.

Sabotearte a ti mismo.
Si encuentras cualquier sentimiento negativo, como el recelo,
el miedo, la desconfianza o la agresividad,
debes emplear toda tu energía positiva rápidamente,
para reemplazarlo por la conciencia de las cosas buenas
que has tenido y tienes en tu vida.

Querer engañar a tu subconsciente.

Mostrarte impaciente por no recibir la respuesta.
La demora puede depender de la dimensión del apoyo que le ofreciste
desde tu realidad, la complejidad de tu deseo,
las dificultades que representa materializarlo,
las vibraciones disponibles al recibir tu pedido
y al enviar la respuesta, u otras razones
incógnitas que no están a nuestro alcance.
Aleja cualquier sentimiento de impaciencia o desconfianza.

Pretender manejar la ley.

Permitir influencias de tu realidad actual.
Lo que debes hacer es apostar por el contacto con la Ley de la Atracción
con toda tu energía mental positiva,
sin dejar que te influyan las fuerzas negativas
de una realidad que está a punto de ser pasado.

Sucumbir a tus limitaciones y temores.
Toda respuesta de transformación radical trae aparejados
sentimientos contrarios, como miedo al cambio, la incerteza
de lo que vendrá, la nostalgia anticipada por algo que se perderá,
o la inseguridad sobre si mereces lo que pidas
o si vas a dar la talla en tu nueva vida.
Nuestro consejo es que los identifiques
y los dejes pasar sin hacer nada.

¿Qué debo hacer para pensar en positivo,
si atravieso una mala racha y estoy abrumado?
Precisamente es cuando las cosas van mal que el Pensamiento Positivo
te ofrece más oportunidades.
Lucha contra tu pesimismo, rechaza firmemente las ideas negativas,
relativiza la importancia de lo que te abruma.
A cada espacio de tu mente que logres limpiar,
llénalo con imágenes y visualizaciones de tu futura abundancia y éxito.



¿Qué debo hacer para combatir la tendencia a centrarme en lo que no quiero?
Se trata de dar la vuelta a un pensamiento y convertirlo en su contrario,
cualquiera sea su contenido.
Ensáyalo una y otra vez hasta que domines el juego,
y entonces aplícalo sólo a los pensamientos que reflejan lo que no quieres.

EL MUCHACHO DEL CAMPO DE GOLF
Una anécdota contada por Norman Vicent Peale.

Un día, jugando al golf, di un golpe con efecto a la pelota,
que se desvió de la pista y fue a parar a la maleza.
Un muchacho que andaba por ahí rastrillando las hojas secas
se acercó para ayudarme a encontrarla, y me dijo con cierta cortedad:

- Doctor Peale, algún día me gustaría conversar con usted.
- ¿Cuándo? le pregunté
- ¡Oh! dijo sorprendido, no tiene por qué ser hoy,
en cualquier momento.
- Cualquier momento nunca llega – le contesté- espérame en el hoyo
18 dentro de media hora y conversaremos.
- Cumplida la cita, nos sentamos a la sombra de un árbol
y después de preguntarle cómo se llamaba le dije:
- Bien ¿qué es lo que te preocupa?
- Pues…no sé. Quisiera llegar a alguna parte.
- ¿A dónde? Dime exactamente a dónde quieres llegar.
Pareció muy confundido.
- No sé – repitió. Yo quisiera llegar a algo distinto
de lo que estoy haciendo ahora, pero no sé a qué.
- ¿Y cuándo piensas llegar a eso que no sabes qué es?
Confundido por mis preguntas y tal vez un poco molesto gruñó:
¿Cómo voy a saber cuándo? ¡Cuando sea! Quiero llegar a ser algo, algún día.
Entonces le pregunté qué era lo que hacía mejor,
y me contestó que no hacía nada muy bien y que no sabía
qué era lo que hacía mejor.
Cuando lo interrogué acerca de lo que le gustaba hacer,
pensó un rato y replicó que en realidad no había nada
que le gustara en especial.
- De modo que estás en esa situación: quieres algo,
pero no sabes qué es; tampoco sabes cuándo esperas alcanzarlo.
Además, no sabes qué es lo que puedes hacer mejor,
ni qué es lo que te gusta hacer. ¿Estamos?
Asintió con un movimiento de cabeza y dijo con desconsuelo:
- Soy un fracasado.
- Nada de eso – le aseguré- Lo que te pasa es que
no estás organizado ni enfocado. Tienes una personalidad agradable,
una buena cabeza y el deseo de mejorar; y estás tratando de motivar ese deseo.
Me gusta eso y tengo fe en ti.
Luego le recomendé que se dedicara durante dos semanas
a pensar en su futuro, que decidiera claramente qué meta buscaba,
y que describiera por escrito esa meta en el menor número
posible de palabras.
Enseguida debía calcular el tiempo que podría razonablemente
tardar en alcanzar dicha meta.
Le aconsejé que escribiera estas decisiones en una tarjeta
y que después volviera a verme.
A las dos semanas se presentó puntualmente, transformado
en otra persona, por lo menos espiritualmente.
Estaba enfocado y mejor organizado.
Ya sabía lo que quería; aspiraba a ser gerente de planta
en la compañía para la cual trabajaba.
Me explicó que el actual gerente debía jubilarse
al cabo de cinco años y su meta era que entonces
le ofrecieran a él ese puesto.
Durante esos cinco años el joven de mi historia aprendió
tanto acerca de su oficio y desarrolló tanta capacidad
de dirección, que cuando por fin quedó vacante
el cargo no tuvo competidores.
De eso ya hace unos cuantos años y debo agregar
que todavía desempeña el puesto y se ha hecho
indispensable para la compañía.
Alcanzó la meta que se propuso después de aquella charla
en el campo de golf. Está satisfecho y feliz.
Una combinación de fijación de metas, pensamiento positivo,
visualización y fe conduce a un resultado feliz en la mayoría
de los problemas con que todos tenemos que enfrentarnos.

Personas que pueden aportarte más sobre estos temas:
John Assaraf, Maya Bailey, Michael B Beckwith, Joshn Demartini,
Mike Dooley, Bob Doyle, Neville Goddard, John Gray, Charles Haanel,
Bill Harris, Tim Hurley, Ursula Markham, Lisa Nichols, Vera Peiffer,
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