LA PSICOLOGÍA DEL DINERO /RUEDIGER DAHLKE/ EDICIONES OCEANO ÁMBAR 

“El miedo llama a la puerta; la fe la abre, y no hay nadie fuera".
Proverbio chino.
El dinero le ha llegado sobre todo porque ha vivido su sueño
y no ha soñado su vida.
Sus anhelos y visiones internas le condujeron más hacia el éxito
económico que hacia la ansiedad.
Le sirvió de apoyo un adecuado sentimiento de seguridad en sí mismo,
que le ahorró cualquier posible duda acerca de sus logros.
Un permanente sentimiento de enorme agradecimiento frente a sus logros.
APROXIMACIÓN AL JUEGO MENTAL
En una ocasión, un profesor colocó un enorme jarrón encima de una mesa
delante de sus alumnos y lo llenó hasta el borde con pelotas de tenis.
A continuación preguntó a sus alumnos: ¿Está lleno este florero?
Al confirmarlo ellos, ya que no se dejaban limitar por las premisas establecidas,
el profesor desparramó un montón de canicas entre las pelotas,
y cuando todos los espacios entre las pelotas y el florero
estuvieron llenos hasta el borde, el profesor preguntó nuevamente:
¿”Y ahora, ¿está lleno el florero?
Los alumnos, ahora más prudentes, lo confirmaron vacilando.
El profesor trajo ahora un cubo lleno de arena y con cuidado
la fue vertiendo en el interior del florero hasta que el cubo estuvo vacío
y el florero lleno hasta el borde de arena.
¿Está ahora el florero lleno?, preguntó el profesor.
Y los alumnos que se sentían atrapados en su pereza mental,
reflexionaron y una vez más tuvieron que confirmar que estaba lleno.
Entonces, el profesor sacó una botella de vino y un vaso de su cartera
y vertió un cuarto de la botella de vino en el florero.
A continuación se dirigió a sus alumnos,
conmocionados todavía por su apatía intelectual,
y les dijo: “Las pelotas de tenis son los grandes temas de la vida,
tales como la pareja y los hijos, la familia, la vida profesional y la felicidad.
Las canicas representan las pequeñas alegrías de la vida y las aficiones.
Sin embargo, la arena son las obligaciones diarias, las cosillas de cada día:
la arena es el engranaje de la vida.
Vigilad que el recipiente de vuestras vidas no esté lleno de arena
antes de que hayáis podido echar en él las canicas
y que ya no os quede sitio para las pelotas.
Prestad también atención a que no hayan entrado demasiadas canicas
demasiado pronto, ya que de este modo le quitarán espacio a las pelotas
de tenis y, por lo tanto, a las grandes cosas de la vida.
EJERCICIO: LA MEDITACIÓN – MOTIVACIÓN PERSONAL
Tómate un momento, siéntate o túmbate en un lugar tranquilo
y haz tres respiraciones en total calma.
Deja que asome una sonrisa a tu cara.
Lo más fácil es que brote de las profundidades de la órbita ocular.
Deja que fluya por todo tu rostro…hasta que sientas el suave y relajante
efecto de toda la extensión y la abertura de tu sonrisa,
desde la frente hasta la parte de la boca donde la sonrisa
podría juguetear alrededor de los labios.
Ahora deja en tu mente que esa sonrisa penetre tu piel
y llegue incluso hasta los huesos.
A continuación envía esa sonrisa, mientras aún permanece en la cara
y se ensancha un poco más, al centro de tu pecho pensando al mismo tiempo
en tu corazón y en la sonrisa.
Enseguida experimentarás que también tu corazón
puede sonreír a su propia y cordial manera.
Tal vez en este momento puedas disfrutar realmente,
cuando tu corazón sonríe y se expande en el centro de tu pecho
en toda su peculiar extensión y calidez.
Permanece un momento en esta sensación de apertura y relajación.
Y ahora envía tu sonrisa, mientras todavía permanece en el corazón y la cara
e incluso sigue ensanchándose, hacia abajo y en dirección al estómago
pueda ocupar el espacio que le corresponde,
con una risa estomacal cálida y arraigada.
Mientras esa sonrisa se va extendiendo y tu centro corporal se va llenando,
hazte estas preguntas:
¿Qué me motiva a ganar dinero?
¿Y qué cantidad debe o tiene que ser?
¿Qué espero de ese dinero?
¿Qué sueños ha de permitirme cumplir, en cuanto a la pareja,
el éxito, el poder, la influencia, la fama?
¿Qué cosas buenas quiero hacer con él o qué puede hacer por mí?
Muchos empresarios que se han enriquecido cantan la canción de la ley
de la resonancia cuando advierten de lo difícil que fue conseguir
ese primer millón, que el siguiente llegó más fácilmente
y que los otros los consiguieron casi accidentalmente mientras
jugaban al golf. Cuando el señor Hilton empezó con un pequeño
e insignificante hotel en Cisco, Texas,
y pudo disfrutar muy pronto de un imperio hotelero,
la ley de la resonancia había asomado la cabeza.
EJERCICIOS PRÁCTICOS PARA EL JUEGO DE LA RESONANCIA
Aquel que desee conseguir más dinero y aumentar su sintonía al respecto
se le aconseja buscar aquellos lugares donde el dinero se sienta como en casa.
El que quiera enriquecerse debe buscar lugares ricos
y dejar que los ámbitos dominantes ejerzan su efecto,
sumergiéndose de forma consciente en éstos.
Es indiferente si se trata de restaurantes, hoteles,
barcos u otros lugares igual de bonitos y caros.
El mayor obstáculo en el camino a una vida rica
es la consciencia de pobreza.
En un entorno rico esto se soluciona rápidamente,
porque allí obviamente se construirán sintonías entre la gente rica.
Sin embargo, es importante dejar bien claro que no se trata
de una relación causal sino sincrónica.
Así que de ninguna manera se trata de correr detrás de algún rico
y apelar a su espíritu con ruegos, sino sencillamente de estar presentes
en su entorno y permitir que la resonancia
que automáticamente se genere se haga extensible a la propia vida.
Los libros más indispensables son los que me encuentran a mí;
yo no necesito ir a buscarlos.
De hacerlo, sería mejor ir a encontrarlos.
Es lo que se puede aprender del autor infantil Janosch,
cuyo pequeño tigre no va a buscar setas, sino que va a encontrarlas.
La resonancia adecuada supone la mitad del éxito.
El término “caro” siempre es algo relativo.
Si encontrar una solución para mis problemas espirituales
o físicos me parece demasiado caro, me quedaré sin soluciones.
Barato es al mismo tiempo un sinónimo de ordinario y de algo de calidad inferior.
La historia de un paciente servirá para ilustrarlo.
Un empresario de gran éxito en transacciones financieras
era todo un experto en economía, aunque en el aspecto médico
sufría de todos los factores de riesgo posibles
que acortan la esperanza de vida.
A pesar de todo, nunca encontraba tiempo para llevar
a cabo una terapia minuciosa porque, como es bien sabido,
el tiempo es dinero. Trabajando bajo gran presión,
alimentándose de comida basura, con el colesterol alto
y viviendo casi sin respirar, iba a la caza de éxito en éxito.
Cada día estaba más rico y gordo, ya que cambiaba todo su tiempo por dinero.
Estaba absolutamente dispuesto a ganar dinero a cualquier precio.
Tras un ataque cardíaco accedió a acudir a una terapia
de cuatro semanas de duración en el Centro.
A la segunda semana le pregunté cómo le iba todo.
Él me aseguró que se sentía bien y en el buen camino,
pero que, sin embargo, le parecía que el tratamiento era muy caro.
Tras echarle una mirada a su coche le pregunté si no le parecía
algo preocupante invertir 100.000 euros en un coche
( un montón de chatarra al fin y al cabo) y quejarse de la inversión
de 3.000 euros en su salud. “Bueno”, dijo él,
“los honorarios por la terapia son naderías,
pero lo que me ha costado mi ataque en lo que va
de mes asciende ya a un cuarto de millón”.
Al final de las cuatro semanas de psicoterapia
no sólo había perdido 15 kilos de masa corporal,
y diversos bloqueos físicos y espirituales,
sino que había solucionado su obsesión por el dinero
y se había enfrentado a las sombras de su poder.
Actualmente se toma su tiempo para vivir
y para cosas que aportan poco (dinero), como, por ejemplo, la meditación.
Mirando atrás, afirma que hasta el momento no había habido
nada en su vida que le hubiera hecho tan pobre
y al mismo tiempo tan rico como esta terapia.
Ahora hay épocas en las que sencillamente se dedica a disfrutar
de lo que ha ganado durante tanto tiempo,
sin dedicarle más pensamientos a la Bolsa
o a sus oportunidades de negocio actuales.
Incluso su ex mujer y madre de sus hijos habla de nuevo con él.
Ahora es él quien utiliza el dinero e invierte el tiempo
de forma totalmente opuesta a como lo hacía antes.
Por tanto, ese necesario entender
las leyes subyacentes al mundo del dinero.
En repetidas ocasiones he visto a pacientes que han aumentado
sus ganancias al perder su obsesión por el dinero.
Cuando uno aplica a todo la ley de la resonancia,
acaba por reconocer que la gente que ya es rica
ya no tiene por qué agotarse para obtener dinero,
ya que éste acudirá a ellos.
El esfuerzo de tener que conseguir dinero lo experimentan
sobre todo los desfavorecidos y los hambrientos que todavía
deben aprender las leyes del juego del dinero.
Y los ricos tampoco se preocupan por el hecho
de que ganar dinero es, siempre, arrebatárselo a otros.
Parece que el dinero acude a ellos por sí solo.
Los que sí deben esforzarse son aquellos
que ahora están a punto de aprender el juego.
LA CURVA DEL DINERO
La palabra “lujo” procede del término latino lux (luz).
Para que el lujo pueda aportar luz
a nuestra vida debe conocerse su polo opuesto.
El místico sufí de origen ruso armenio George Gurdjieff
comparó a la humanidad con un dormitorio,
donde todos duermen salvo unos pocos que entienden la situación.
Los que duermen sueñan y creen que están despiertos.
Únicamente aquellos que están despiertos reconocen
a los otros y ven que el resto está durmiendo.
¿TIEMPO= DINERO =TIEMPO?
El azar es más bien aquello que nos corresponde legítimamente
cuando desarrollamos la resonancia a ese respecto.
La persona que ha puesto en orden su jornada cotidiana encontrará
más fácil acomodarse a su vida y disfrutar de ella.
Hábilmente, durante la semana se coge un día entero para sí,
y durante el mes se coge un fin de semana entero,
lo que supone una gran ventaja.
Una vez por estación y trimestre estaría bien poder concederse
una semana de descanso, aunque nos costara dinero en lugar de ganarlo.
Al igual que el Ave Fénix renace sus propias cenizas,
estas medidas podrían hacer resurgir al sibarita
que hay en nosotros para acabar consiguiendo mucho más.
Así pues, sería ideal descansar durante un ciclo anual
entero al año, que se corresponde con un mes o, por ejemplo,
con las vacaciones de verano de cuatro semanas.
Sólo habría que prestar atención a que el programa elegido
también aporte realmente algo al cuerpo, la mente y el espíritu.
Llevar a cabo un plan semejante,
teniendo en cuenta los restantes días de vacaciones
y los puentes, junto con otros pequeños trucos, es bastante realista.
PLANIFICACIÓN DEL TIEMPO LIBRE
¿Vivo y recuerdo mis sueños de una manera vivida y colorista?
En caso negativo, ¿qué estaría dispuesto a hacer para conseguirlo?
¿Cómo puedo dedicar un día por semana por completo a mi mismo?
¿Cómo podría concederme una semana libre por estación?
¿Qué beneficios reportaría eso a mi alma, a mi cuerpo y a mi mente?
¿Cómo podría reservarme un mes entero al año para mí
y mi propia regeneración y desarrollo?
¿Qué podría hacer por mi durante este tiempo?
¿Cómo sería poner en práctica el tomarme
un año sabático por cada mitad de mi vida?
¿De qué como podría recuperar en la segunda mitad
de mi vida lo que fue mal en la primera?
CONSEJOS PARA MANEJAR EL DINERO Y LA VIDA
Empieza todo aquello que puedes o que sueñas
que eres capaz de hacer. La audacia entraña genio,
poder y magia. ¡Empiézalo ya!
Johann Wolfgang von Goethe
Pese a nuestra cultura tiende a recompensar el sacrificio personal
en lugar de la propia productividad, podemos cambiar
esta situación en cualquier momento para preocuparnos
de ser más productivos y tener más éxito.
Ésta es una cuestión que atañe a la resonancia.
¡Ves a encontrar setas en lugar de ir a buscarlas!
La mayoría de la gente escoge la infelicidad frente a la inseguridad.
Intenta hacer lo contrario, ya que la inseguridad ofrece oportunidades.
Existen innumerables y graves preocupaciones,
aunque la mayoría de ellas no llegan a ocurrir,
cosa que Mark Twain ya sabía.
¡Lo habitual ocurre habitualmente, y lo raro raramente ocurre!
No vale la pena adaptarse a todas las pequeñas eventualidades.
Para aprender el 95 por ciento de un idioma se necesita
1 año aproximadamente; para aprender un 3 por ciento más,
se necesitan 30 años. La pregunta es:
¿valen la pena esos diez años?
Pregúntate qué es lo que realmente te motiva y ves en busca de esa motivación.
Si estás motivado, realmente estás activado.
Para todo lo demás no dispones de la suficiente energía.
Sin embargo, cuando algo te inspira se avivan en tu interior
fuerzas insospechadas que se reflejan en un sensacional/espectacular
cóctel de neurotransmisores que tu organismo segrega al sentirse motivado.
El 80 por ciento de tu éxito radica,
según el Principio de Pareto o regla del 80/20,
en el 20 por ciento de sus acciones.
Averigua cuáles son esas actividades
y minimiza el restante 80 por ciento.
A menudo la falta de tiempo y el escaso éxito se deben sencillamente
a una falta de adecuación en las prioridades.
Sé crítico contigo mismo y pregúntate si cada dos por tres
te inventas trabajo para evitar un trabajo más importante y lucrativo.
Si la respuesta es afirmativa,
tienes en marcha un programa para sabotear el éxito.
¡Encuéntralo y sustitúyelo por otro!
Limita tu esfuerzo a aquellos ámbitos más importantes
(según el Principio de Pareto) para ahorrar tiempo.
Si hay algo que no es bueno para ti, déjalo enseguida.
Esto se aplica a comidas, programas informativos,
películas, contratos, libros y muchas otras cosas.
Olvídate del orgullo y deja atrás aquello que no funciona.
El orgullo cuesta mucho dinero, así que hay que poder permitírselo.
El nivel más elevado del acto de delegar: con el tiempo,
permite que otros hagan y decidan todo lo que sean capace
s de hacer para que a ti sólo te quede lo que realmente eres capaz de hacer.
Te sorprenderás de la cantidad de cosas que pueden hacer los demás
y de lo que esto aporta a las cosas que sólo tú eres capaz de hacer.
Pero antes de empezar a delegar debes aprender
a eliminar aquello que aporta poco o nada.
Hazte las preguntas adecuadas en el momento oportuno.
Un franciscano vio cómo un jesuita que iba en su mismo
compartimento de tren que fumaba mientras leía su breviario.
Con cierta envidia por su parte, le indicó que fumar estaba prohibido.
“Al contrario”, le replicó el jesuita, “tengo el permiso del Santo Padre”.
Sorprendido, el franciscano se dirigió más tarde al Vaticano,
donde le confirmaron la prohibición de fumar
durante la lectura del breviario.
Cuando tuvo la ocasión se enfrentó furioso al jesuita que respondió:
“Ah, discúlpame, olvidaba que eres franciscano y seguramente
has preguntado si puedes fumar mientras lees el breviario”.
¡Naturalmente!, replicó el franciscano.
¡Vaya, pues lo que tenías que haber preguntado
era si puedes leer el breviario mientras fumas!”
O empieza simplemente sin preguntar y crea hechos en tu mente.
Siempre estás a tiempo de pedir disculpas…
De modo que no pidas permiso para muchas cosas,
sino que es mejor que luego te disculpes o pidas perdón.
Hay mucha gente dispuesta a detenerte antes de hacber empezado,
pero sólo unos pocos se atreven a interponerse
en tu camino una vez que ya estás en marcha.
Existen diversos caminos y métodos pero sólo unos pocos principios.
Aprende los principios originales y sobre todo esta base
encuentra el método apropiado para solucionar un problema
y ganar el dinero que te corresponde en abundancia y fácilmente.
Sigue aprendiendo durante toda tu vida.
Tendrás más éxito pero, sobre todo, más calidad de vida.
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