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PIDE Y SE TE DARÁ/ AUTORES: ESTHER Y JERRY HICKS /EDICIONES URANO
Este libro está dedicado a los tres encantadores hijos de nuestros hijos,
Que aún no hacen preguntas porque aún no han olvidado.

Cuando uno cambia su forma de contemplar las cosas, las cosas que contempla cambian.

Inefable significa que no puede ser expresado con palabras.

Cuanto más cerca estamos de conocer lo “no físico”,
menos palabras tenemos para expresarlo con claridad.

Cómo podemos alcanzar más eficazmente nuestros objetivos?
Meditación y afirmaciones.




Cuando comprendas el poder de sentirte bien ahora,
al margen de todo lo demás, habrás hallado la clave
para alcanzar cualquier estado de ánimo,
salud, prosperidad o cualquier otro que desees alcanzar.

Sólo oyes lo que estás preparado para oír.
Sólo recibirás lo que en estos momentos estés preparado para recibir.

El motivo de que no hayas conseguido lo que deseas es porque te mantienes
en un patrón vibratorio que no coincide con la vibración de tus deseos.

Lo único que debes hacer es liberar, suave y progresivamente, poco a poco,
tus pensamientos resistentes, que son los únicos factores negativos.
El alivio que experimentarás será el indicador de que estás liberando tu resistencia,
al igual que la sensación de creciente tensión, ira,
frustración y otras emociones negativas indican que has incrementado tu resistencia.

Si prestas atención a los signos de tus emociones lograrás comprender,
con absoluta precisión, todo lo que estás viviendo en estos momentos o has vivido anteriormente.
Y, con una precisión y una facilidad que jamás has experimentado,
podrás utilizar este insólito conocimiento de tus emociones
para orquestar una experiencia futura que te complazca en todos los aspectos.




Todo Pensamiento vibra, todo pensamiento irradia una señal y todo pensamiento
atrae una señal que se corresponde con él. Este procedimiento se denomina la Ley de Atracción.

Aquello a lo que prestas atención hace que emitas una vibración,
y las vibraciones que ofreces equivalen a lo que pides,
lo cual equivale a tu punto de atracción.

Si deseas algo que en estos momentos no tienes y centras tu atención
en el hecho de que no lo tienes, La Ley de Atracción seguirá respondiendo
a la vibración de que no lo tienes, de forma que seguirás sin obtener lo que deseas.
Así funciona esta ley.




La clave para atraer algo que deseas hacia tu experiencia consiste en alcanzar
una armonía vibratoria con lo que deseas.
La forma más sencilla de alcanzar esa armonía vibratoria es imaginar
que ya tienes lo que deseas, fingir que ya forma parte de tu experiencia,
hacer que tus pensamientos se deleiten con la experiencia,
y a medida que practiques esos pensamientos y empieces a ofrecer sistemáticamente esas vibraciones,
facilitarás que lo que deseas pase a formar parte de tu experiencia.
Ahora bien, si prestas atención a lo que sientes, te será fácil averiguar si diriges tu atención
a tu deseo o a la ausencia de él.
Cuando tus pensamientos coinciden a nivel vibratorio con tu deseo te sientes bien,
la gama de tus emociones pasa de la satisfacción a la expectativa, al anhelo, a la alegría.
Pero si prestas atención a la falta, o la ausencia, de lo deseado,
tu gama de emociones pasa del sentimiento de pesimismo a la preocupación,
al desánimo, a la ira, a la inseguridad y a la depresión.
Así pues, en la medida de que seas consciente de tus emociones, siempre sabrás
si facilitas esa parte de tu proceso creativo, y no volverás a interpretar erróneamente
el motivo por el que no consigues lo que anhelas.
Tus emociones constituyen un maravilloso sistema de guía,
y si les prestas atención podrás orientarte hacia lo que deseas.

Y cuando comprendas que consigues aquello en lo que piensas y,
lo que no es menos importante, cuando seas consciente de lo que piensas,
podrás ejercer un control absoluto sobre tu propia experiencia.

Tu deseo de mejorar tu situación económica no puede cumplirse si envidias
la buena fortuna de tu vecino, porque la vibración de tu deseo
y la vibración de tu sentimiento de envidia son distintas.
Comprender tu naturaleza te ayudará a crear tu propia realidad de forma sencilla y deliberada.
Luego, con el tiempo y la práctica, comprobarás que todo lo que deseas puede realizarse fácilmente,
pues no hay nada que no puedas ser, hacer o tener.

Puedes abrir las compuertas y dejar que penetre la corriente de tu bienestar
o puedes optar por pensamientos que te impidan recibir lo que te pertenece por derecho propio.
Pero al margen de que lo permitas o te resistas, esa corriente fluye constantemente hacia ti,
infalible, incansable, siempre dispuesta a que la recibas.

Tu pensamiento que ha sido pensado sigue existiendo, y cada vez que te centras en un pensamiento,
activas en ti la vibración de ese pensamiento.
La única forma de desactivar conscientemente un pensamiento es activando otro.
La única forma de desviar conscientemente tu atención de un pensamiento es centrándote en otro.

Cada pensamiento en el que centras tu atención se expande y se convierte en una parte
más importante de tu configuración vibratoria.
Tanto si se trata de un pensamiento de algo que deseas o de algo que no deseas,
tu atención le invita a formar parte de tu experiencia.
La invitación reside en el hecho de centrarte en ello.
Lo invitas a entrar prestándole atención.
Para un observador, cuanto mejor le vaya, mejor le irá;
y cuanto peor le vaya, peor le irá. Ahora bien, el que es un visionario prospera en todo momento.

Y del mismo modo que utilizas tus cinco sentidos para interpretar tu experiencia vital física,
has nacido con otros sensores - tus emociones – que son intérpretes vibratorios
que te ayudan a comprender, de inmediato, las experiencias que vives.




Del mismo modo que los escultores moldean la arcilla para crear una obra que les complace,
tú creas moldeando la Energía. La moldeas mediante tu poder de concentración, de pensar,
recordar e imaginar determinadas cosas. Concentras Energía cuando hablas, cuando escribes,
cuando escuchas, cuando guardas silencio, cuando recuerdas y cuando imaginas;
la concentras a través de la proyección de tus pensamientos.

El Arte de permitir que fluya tu Bienestar natural, es decir,
permitir que lo que pides fluya hacia ti. Si no estás en un estado receptivo,
te parecerá que tus peticiones no han sido atendidas, aunque lo hayan sido;
te parecerá que tus ruegos no han obtenido respuesta, y tus deseos no se cumplirán,
no porque no hayan sido escuchados, sino porque tus vibraciones no coinciden con ellos,
de modo que no permites que fluyan hacia ti.

Cada cuestión la forman dos cuestiones: lo que deseas y la ausencia de lo que deseas.
Con frecuencia – aunque creas que piensas en algo que deseas- en realidad estás pensando
justamente en lo opuesto a lo que deseas. Dicho de otro modo: Deseo estar bien, no deseo estar enfermo;
deseo gozar de seguridad económica, no deseo padecer penurias;
deseo tener una relación perfecta; no deseo estar solo.
Cuando comprendas tus emociones y el importante mensaje que te transmiten,
no tendrás que esperar a que algo se manifieste en tu experiencia para comprender
qué clase de vibraciones ha emitido,
sino que lo que sientas te indicará exactamente hacia dónde te diriges.

Céntrate en lo que deseas, no en lo que deseas evitar.
La razón por la que no siempre eres consciente de que tus deseos han obtenido respuesta
es que a menudo se produce un desfase entre el momento que formulas tu petición (Primer paso)
y el momento en que permites que la respuesta fluya hacia ti (Tercer paso).
Aunque emane de ti un claro deseo como consecuencia del contraste que experimentas,
con frecuencia en lugar de centrarte únicamente en el deseo en sí mismo,
te centras en la situación contradictoria que genera ese deseo,
de forma que tus vibraciones coinciden más con el motivo
por el que has formulado tu deseo que con el propio deseo.

Mientras prestes más atención a lo que no deseas con respecto a esta situación, no obtendrás lo que pides.
En resumen, si piensas predominantemente en tu maravilloso coche nuevo,
éste comenzará a fluir lenta y sistemáticamente hacia ti,
pero si piensas ante todo en el viejo trasto que tienes ahora,
tu flamante y maravilloso coche nuevo no llegará.

Cuando piensas en algo que has deseado desde hace mucho tiempo, y en este momento
reparas en que aún no ha ocurrido, estás pensando en que no ha ocurrido,
está presente en ti una intensa emoción negativa, pues piensas en algo que posee
una energía muy poderosa con la que no guardas una armonía vibratoria.
Pero si piensas en algo que deseas desde hace mucho tiempo e imaginas que está a punto de ocurrir,
sientes una emoción de expectativa o ilusión.
Así, la forma en que te sientes te indica si, en este momento estás alineado en sentido vibratorio con tu deseo
o la ausencia del mismo; si aceptas o te resistes a él, si en este momento lo facilitas o entorpeces.

Cuando está plenamente centrado en tu deseo ( y las vibraciones que ofreces lo reflejan) te sientes maravillosamente.
Y cuando te centras en la ausencia de algo que anhelas te sientes muy mal.
Tus emociones te indican siempre con exactitud cuál es tu punto de atracción.
Así, si prestas atención a tus emociones y emites deliberadamente pensamientos
que incidan en la forma en que te sientes, podrás guiarte conscientemente hacia la frecuencia
vibratoria que te permitirá satisfacer cualquier deseo.
Cuando comprendas la correlación entre lo que piensas,
lo que sientes y lo que recibes lo habrás conseguido.




La forma en que te sientes es una indicación clara y precisa de tu alineación,
o falta de alineación, con tu fuente de energía.
Tus emociones te indican si permites o te resistes a tu conexión con la fuente.

TU PUEDES CAMBIAR TUS PUNTOS FIJOS EMOCIONALES
Del mismo modo que tus estados emocionales dominantes pueden pasar de una sensación de bienestar y seguridad
a otra de malestar o inseguridad, tus puntos fijos pueden pasar de no sentirte bien a sentirte bien,
pues adquieres un punto fijo emocional simplemente prestando atención a un determinado tema,
y a través de tu pensamiento practicando.

Cuando deseas algo con fervor y piensas en tu deseo y te complace pensar en él,
las vibraciones de tu pensamiento se alinean con tu deseo y la corriente de tu fuente fluye
a través de ti libre y sin trabas hacia tu deseo.
Es lo que denominamos aceptar que fluya tu bienestar natural.
Pero cuando deseas algo fervientemente y sientes ira, temor o frustración,
significa que estás centrado en lo contrario en lo que deseas y por tanto estás introduciendo
otra vibración ajena a la cuestión.
El grado de emociones negativas que experimentas en esos momentos
indica tu resistencia a recibir lo que deseas.

Un sentimiento negativo es un indicador de que tu actual elección de pensamientos
hace que ofrezcas una vibración tan ajena a tu fuente
de energía que te impide la plena conexión con tu corriente de energía.
(Podemos decir que tu depósito está vacío).
Reactiva tu conexión y elige pensamientos más agradables.

Tienes la capacidad de dirigir tus pensamientos; tienes la opción de observar
las cosas como son o imaginarlas como querrías que fueran.
Cualquier opción que elijas, tanto si imaginas como si observas,
es igual de poderosa. Tienes la opción de recordar algo tal como sucedió
o imaginarlo como preferirías que fuera.
Tienes la opción de recordar algo que te complació o recordar algo que te disgustó.
Tienes la opción de esperar que ocurra algo que deseas o algo que no deseas.
En cualquier caso, tus pensamientos producen una vibración en ti
que se corresponde con tu punto de atracción, y las circunstancias
y los acontecimientos se alinean para corresponderse con las vibraciones que has emitido.

Cuando has vivido una experiencia que te ayuda a comprender, de forma exagerada, lo que no deseas,
también comprendes, de forma exagerada, lo que deseas.
Pero cuando eres intensamente consciente de lo que no quieres,
no significa que estés alineado con lo que quieres.
Cuando deseas algo que crees que es imposible de alcanzar, no estás alineado.
Cuando deseas algo y te sientes frustrado porque no lo tienes, no estás alineado;
cuando ves que alguien posee justamente lo que tú deseas y sientes envidia, no estás alineado.
Si nosotros estuviéramos en tus zapatos físicos,
centraríamos nuestra atención en alinearnos con los deseos y las preferencias
que hubiéramos ofrecido; nos esforzamos conscientemente en lograrlo.
Presta atención a cómo te sientes y elige deliberadamente pensamientos
sobre lo que sea que te produzcan una sensación grata cuando te centres en ellos.

La única razón por la que experimentas algo distinto a lo que deseas
es que prestas buena parte de tu atención a algo distinto de lo que deseas.

Consigues aquello en lo que piensas, te guste o no.




Cuando comprendas la claridad que te procuran tus emociones no volverás a ignorar
los efectos de tus pensamientos actuales.
Sabrás siempre si, en este momento, avanzas o te alejas de tu objetivo o deseo.
El hecho de saber cómo te sientes te proporcionará la claridad que ansías,
y no volverás a perderte en el desierto. Cuando compruebes que estás avanzando hacia tus deseos,
podrás relajarte un poco y gozar de este increíble periplo.

¿DÓNDE ESTÁS Y DÓNDE DESEAS ESTAR?
¿Conoces los sistemas de navegación de posicionamiento global que incorporan hoy
en día algunos vehículos? Una antena en el techo de tu vehículo envía una señal a unos satélites
en el cielo que identifican tu situación presente. Cuando escribes tu destino en el teclado
, el ordenador calcula la ruta entre el lugar en el que te encuentras y al que deseas llegar.
El monitor te informa sobre la distancia que debes recorrer y te recomienda el mejor itinerario
para llegar allí, y cuando te pones en marcha el sistema te suministra
(de palabra o mediante un mensaje de texto) las indicaciones precisas para alcanzar tu nuevo destino.
El sistema de navegación nunca pregunta: ¿Dónde has estado?
No pregunta: ¿Por qué has tardado tanto?
Su única misión consiste en ayudarte a llegar desde donde estás a donde deseas estar.
Tus emociones te procuran una guía similar, pues su función principal consiste también en ayudarte
a recorrer la distancia desde el lugar donde te encuentras a donde deseas dirigirte.
Es muy importante que sepas dónde estás en relación con dónde deseas estar para poder aproximarte a ese punto.
El conocimiento de dónde te encuentras y dónde deseas estar
es esencial si quieres tomar decisiones deliberadas sobre tu viaje.

CADA PENSAMIENTO TE APROXIMA O ALEJA DE SAN DIEGO
Al igual que te resulta sencillo prever el éxito de tu viaje desde Phoenix a San Diego,
también te resultará sencillo prever el éxito de un viaje que te conduzca de la penuria
a la seguridad económica, de la enfermedad a la salud, de la confusión a la claridad…
Durante tu viaje de Phoenix a San Diego no te toparás con grandes incógnitas,
pues conoces la distancia entre ambas ciudades, sabes en qué punto te hallas del trayecto
y sabes que si avanzas en el sentido equivocado no conseguirás alcanzar tu destino.
Cuando comprendas cómo funciona tu Guía emocional no volverás a sentirte confundido
sobre dónde te encuentras con relación a dónde deseas estar.
Asimismo, con cada pensamiento que ofrezcas sentirás si te acercas o te alejas de tu ansiado destino.

Cuando prestas atención a algo que deseas y dices sí, lo incluyes en tu vibración.
Pero cuando contemplas algo que no deseas y dices no, también lo incluyes en tu vibración.
Cuando no le prestas atención, no lo incluyes.

CONCÉNTRATE EN EL PENSAMIENTO MÁS AGRADABLE QUE PUEDAS
Elegiré deliberadamente pensamientos que hagan que me sienta mejor.
Deseo sentirme bien, de modo que trataré de sentirme bien eligiendo
un pensamiento que me produzca una sensación placentera.
Si decides “ir en pos de tu felicidad” y estás inmerso en una situación vital muy alejada de la felicidad,
tu decisión de ir en pos de la felicidad no prosperará porque la Ley de Atracción
no puede proporcionarte el pensamiento que contenga una diferencia vibratoria tan radical.
Pero si te será fácil poner en práctica la decisión de centrarte
en el pensamiento más agradable al que tengas acceso.
Si te paras a analizar conscientemente la emoción que experimentas en estos momentos,
y procuras mejorar la forma en que te sientes, avanzarás hacia tu objetivo,
mientras que si intensificas la emoción negativa te moverás en la dirección equivocada.
Así, un buen sistema para ascender por esta escala emocional vibratoria consiste en tratar
siempre de alcanzar la sensación de alivio que experimentas al despojarte
de un pensamiento resistente y sustituirlo por otro de aceptación.

No existen circunstancias tan graves que no puedas modificar eligiendo unos pensamientos distintos.
Ahora bien, elegir pensamientos distintos requiere concentración y práctica.
Si sigues centrándote en lo mismo, pensando lo mismo
y creyendo las mismas cosas, nada cambiará en tu experiencia.

Si deseas que las cosas cambien de forma radical, tienes que centrarte en pensamientos distintos.
Lo cual requiere tan sólo buscar otros medios de plantearte los temas habituales.

Sí, cuando pides algo siempre se te concede, pero es preciso que alcances una armonía vibratoria
con lo que pides antes de poder atraerlo hacia tu experiencia.
Si muchas personas no recuerdan o no creen que todas sus peticiones serán atendidas
es porque no son conscientes de lo que hacen dese el punto de vista vibratorio.
No llevan a cabo una conexión consciente entre sus pensamientos,
las sensaciones que esos pensamientos suscitan y las manifestaciones que se producen.
Y sin esa conexión consciente, no puedes saber dónde te hallas con respecto a lo que deseas.

Cuando sabes que deseas algo y te das cuenta de que no lo tienes,
das por supuesto que algo ajeno a ti te impide alcanzarlo, pero no es así.
Lo único que te impide alcanzar lo que deseas es que tus pensamientos
habituales son distintos de lo que deseas.
Cuando seas consciente del poder de tus pensamientos y de tu capacidad para permitir
que lo que deseas fluya hacia tu experiencia, asumirás el control creativo de tu experiencia.
Pero si te centras predominantemente en los resultados de los pensamientos
que tienes en lugar de sentir lo que piensas, es fácil que extravíes el camino.

TODA “REALIDAD” EXISTE PORQUE ALGUIEN SE HA CONCENTRADO EN ELLA.
Aprendiste a afrontar la realidad antes de saber que estabas creándola.
A veces nos dicen: “Pero esto es una realidad, y por tanto merece que le preste atención”.
Y nosotros decimos que tú creas aquello a lo que prestas atención…tu Verdad.
Por consiguiente, conviene que te centres ante todo en cómo te sientes
al tiempo que prestas escasa atención a las manifestaciones que se van produciendo,
pues en la medida en que te concentras principalmente en las cosas,
tal como son, entorpeces la expansión de lo que existe.
Todas esas estadísticas sobre tus experiencias y las experiencias de los demás se refieren
única y exclusivamente a la forma en que alguien ha emitido una corriente de energía.
No se refieren a una realidad pura y dura.

SI NO LO ESPERAS, NO PERMITES QUE SE PRODUZCA
Recuerda, que cada emoción indica la cantidad de energía que movilizas en función de tu deseo
y la cantidad de esa energía que permites que fluya hacia tu deseo gracias a los pensamientos
y las creencias predominantes que mantienes en ese momento con respecto a lo que deseas.
Si sientes una emoción intensa, al margen de que sea positiva o negativa,
significa que tu deseo es muy potente y que permites que fluya una gran cantidad de energía hacia tu deseo.
Cuando tus emociones intensas te producen malestar – como la depresión,
el temor o la ira – significa que te resistes a tus deseos.
Cuando tus emociones intensas te producen bienestar – como la pasión, el entusiasmo o el amor,
significa que no te resistes a tus deseos, de modo que la energía que invocas a través
de tu deseo no encuentra resistencia vibratoria por tu parte y permites que tu deseo fructifique.
La situación creativa perfecta consiste en desear intensamente algo que crees que es posible.
Cuando esa combinación de deseo y de creencia está presente en ti,
las cosas se desarrollan rápida y fácilmente en tu experiencia.
Pero cuando deseas algo que no crees que sea posible, cuando deseas algo que no esperas
– si bien un deseo muy potente puede contrarrestar la falta de convicción- no fructifica con facilidad,
pues no permites que fluya hacia tu presente experiencia.

Si estás acostumbrado a pensar y hablar sobre la situación en la que te hallas,
no es fácil cambiar de pronto tus vibraciones y empezar a pensar y sentir algo muy distinto.
De hecho, la Ley de Atracción dice que no tienes acceso a pensamientos y sentimientos que estén
muy alejados del punto en el que has estado vibrando recientemente, pero con esfuerzo puedes hallar otros pensamientos.
Si estás decidido a sentirte mejor, puedes cambiar de tema y encontrar otros pensamientos
que te produzcan vibraciones más agradables.
Ese cambio en el sentido vibratorio suele ser un proceso paulatino.




ESTÁS SÓLO A 17 SEGUNDOS DE LOS 68 QUE TE FALTAN PARA SATISFACER TU DESEO.
Al cabo de 17 segundos de permanecer centrado en un pensamiento, se activa una vibración
que se corresponde con ese pensamiento.
A medida que tu concentración se haga más intensa y la vibración más clara,
la Ley de Atracción te aportará otros pensamientos que coincidirán
con la cuestión en la que estás concentrado..
En este punto, la vibración no tiene un gran poder de atracción, pero si permaneces concentrado más tiempo,
el poder de la vibración se hará más potente.
Y si consigues permanecer concentrado en un pensamiento durante tan sólo 68 segundos,
la vibración será lo suficientemente intensa para que empiece a manifestarse.
Cuando te concentras reiteradamente en un pensamiento puro y lo mantienes como mínimo durante 68 segundos,
al cabo de un breve espacio de tiempo ( en algunos casos, horas, en otros días),
ese pensamiento se convierte en un pensamiento dominante. Y cuando alcanzas un pensamiento dominante,
experimentas sus manifestaciones correspondientes hasta que cambias de pensamiento.

Cuando elijas deliberadamente un pensamiento y sientas de manera consciente la mejoría en la forma en que sientes,
habrás utilizado con éxito tu Guía Emocional.

Se trata de un sistema que consiste en centrarte en un pensamiento, cualquier pensamiento,
y valorar de manera consciente si ese nuevo pensamiento te proporciona una sensación de alivio
del malestar que padecías anteriormente.
Así pues, piensas y sientes y piensas y sientes con un único propósito: experimentar siquiera un alivio.

SI CONSIGO LLEGAR ALLÍ EMOCIONALMENTE, PUEDO LLEGAR DONDE SEA
Voy a tratar de centrarme ahora mismo en el pensamiento que me produzca una sensación más placentera.
Voy a procurar sentirme mucho mejor, mucho mejor, mucho mejor.


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